sábado, 28 de marzo de 2026

LA CRUZ NO ES UN LOGO

       Al entrar en la Semana Santa, la Asociación Católica de Propagandistas (AcdP) lanza una campaña nacional como propuesta que busca devolver a la Cruz su sentido original, en un contexto en el que los símbolos se vacían de significado y se convierten en meras imágenes. Lejos de ser un elemento decorativo o un símbolo cultural vacío, la Cruz es la expresión del amor radical de Cristo y el precio de la salvación de cada persona 

El mensaje, 'La Cruz no es un logo. Es el precio de tu vida', busca interpelar tanto a creyentes como a no creyentes durante estos días santos, proponiendo contemplar la Cruz no como una imagen habitual, sino como el acontecimiento que ha transformado la historia y continúa ofreciendo esperanza al mundo.

El mensaje, 'La Cruz no es un logo. Es el precio de tu vida', busca interpelar tanto a creyentes como a no creyentes durante estos días santos, proponiendo contemplar la Cruz no como una imagen habitual, sino como el acontecimiento que ha transformado la historia y continúa ofreciendo esperanza al mundo.

La Cruz, que podrá verse en marquesinas de distintos municipios, sitúa al espectador ante una realidad esencial: Dios entrega libremente su vida por cada hombre. Recuerda que hay Alguien que ha pagado el precio de nuestra salvación.

El mensaje no se detiene en el Viernes Santo. La ACdP subraya que la fe cristiana se sostiene en un anuncio que atraviesa los siglos y fundamenta la esperanza: “¡Jesucristo ha resucitado!”.

Esta iniciativa se suma a otras campañas de Semana Santa con las que la ACdP ha buscado replicar al público en los últimos años. Entre ellas destacan “¿Eres feliz?”, que conducía a un anuncio de esperanza; “Murió por tus pecados. Aunque vivas como si no existiera”; “¿Morirías por alguien que no te conoce? Cristo sí”; y la propuesta “Ten esperanza, un ladrón se salvó”, inspirada en la historia del Buen Ladrón. Con “La Cruz no es un logo”, la asociación reafirma su compromiso de llevar el anuncio cristiano a la vida cotidiana por todas las calles.

                                                                                                                              ACdP






martes, 17 de marzo de 2026

MATAR UN BEBÉ Y COBRAR EL PARO

Hemos llegado a tal nivel que matar a un feto puede ir

 entre el derecho al paro y el fomento de la educación física.

Hace unas semanas el Consejo de Estado votó a favor de un dictamen que pretende incluir el aborto como un derecho en la Constitución dentro del artículo 43, es decir, en un apartado cuya modificación no implica iniciar el proceso de reforma, que exige mayorías amplias y disolución de las Cortes. Para este Gobierno, matar a un feto perfectamente puede ir entre el derecho al paro y el fomento de la educación física.

Durante el año 2024, nacieron en España 318.005 niños y se realizaron 106.172 abortos. Echando un par de cuentas gruesas, casi uno de cada cuatro embarazos no llegó a término y se practicaron 290 abortos por día. En una generación que ha vivido una pandemia, que sabe cómo esquivar un Covid o un resfriado, semejante exterminio es intolerable. ¿En qué momento hemos asumido el aborto como un método anticonceptivo más?

Mi lamento nada tiene que ver con mis convicciones cristianas, sino con la ética, la ciencia y, si me apuras, el Derecho. No entiendo las «leyes de plazos». No entiendo que mañana sea delito lo que hoy no lo es, como si robar en el supermercado o apuñalar al vecino estuviera permitido en los días impares. No entiendo que un aborto sea legal si se hace antes o después en el calendario; de la misma forma que no creo que el debate sobre el aborto sea una cuestión de incluirlo en las primeras páginas de la Constitución o en las últimas. Para quienes pensamos que la vida comienza en el momento mismo de la concepción, todo esto son discusiones bizantinas que nos alejan de la verdad de las cosas: que la vida es un milagro y un derecho que merece la pena defender y preservar.

Cabe recordar que este empeño por hacer del aborto un derecho equiparable al de un subsidio de desempleo nace de un Gobierno podrido. Un Ejecutivo que perdió las elecciones y que juega a reformar la Constitución, es incapaz de juntar 176 votos favorables para su escudo social. Un Gobierno que mal gobierna España con unos Presupuestos que no están validados por las Cortes actuales, sino por las que salieron de los comicios celebrados en noviembre de 2019.

Si el sanchismo hubiese dedicado el mismo tiempo a la ingeniería civil que a la ingeniería social (la que es indiferente ante el aborto), nos habríamos ahorrado un carro de muertes en Valencia y Adamuz. Pero eso es otro tema.

Jorge Sanz Casillas

miércoles, 4 de marzo de 2026

MENSAJE DEL PAPA LEÓN XIV. CUARESMA 2026

Escuchar y ayunar. La Cuaresma como tiempo de conversión

Queridos hermanos y hermanas:

En la Cuaresma la Iglesia nos invita a poner de nuevo el misterio de Dios en el centro de nuestra vida, para que nuestra fe recobre su impulso y el corazón no se disperse entre las inquietudes y distracciones cotidianas. El itinerario cuaresmal es la ocasión propicia para escuchar la voz del Señor y recorrer con Cristo el camino que sube a Jerusalén, donde se cumple el misterio de su pasión, muerte y resurrección.

Escuchar

Me gustaría llamar la atención sobre la importancia de dar espacio a la Palabra a través de la escucha, ya que escuchar es el primer signo con el que se manifiesta el deseo de entrar en relación con el otro.

Dios, al revelarse a Moisés muestra que la escucha es un rasgo distintivo de su ser: «Yo he visto la opresión de mi pueblo, que está en Egipto, y he oído los gritos de dolor» (Ex 3,7). El clamor de los oprimidos es el comienzo de una historia de liberación y Dios involucra a Moisés, enviándolo a abrir un camino de salvación.

Las Sagradas Escrituras nos hacen capaces de reconocer la voz que clama desde el sufrimiento y la injusticia, para que no quede sin respuesta. Nos instruyen para escuchar como Dios, hasta reconocer que «la condición de los pobres representa un grito que, en la historia de la humanidad, interpela nuestra vida, nuestras sociedades, los sistemas políticos y económicos, y especialmente a la Iglesia».

Ayunar

Si la Cuaresma es tiempo de escucha, el ayuno dispone a la acogida de la Palabra de Dios. La abstinencia de alimento es un ejercicio ascético en el camino de la conversión. Implica al cuerpo, hace evidente que tenemos “hambre”, esencial para nuestro sustento. Sirve para educarla y que se convierta en oración y responsabilidad hacia el prójimo.

Sin embargo, para que el ayuno conserve su verdad evangélica, debe vivirse con fe y humildad. Exige permanecer arraigado en la comunión con el Señor, porque «no ayuna de verdad quien no sabe alimentarse de la Palabra de Dios».

Me gustaría invitar a una abstinencia concreta y poco apreciada, la de abstenerse de utilizar palabras que afectan y lastiman a nuestro prójimo. Renunciemos a las palabras hirientes, al juicio inmediato, a hablar mal de los ausentes que no pueden defenderse, a las calumnias. Esforcémonos, en medir las palabras y a cultivar la amabilidad: en la familia, entre amigos, en el lugar de trabajo, en las redes sociales, en los debates políticos, en los medios de comunicación y en las comunidades cristianas. Entonces, muchas palabras de odio darán paso a palabras de esperanza y paz.  

Juntos

La Cuaresma pone de relieve la dimensión comunitaria de la escucha de la Palabra y de la práctica del ayuno. La Escritura subraya este aspecto. Por ejemplo, cuando en el libro de Nehemías el pueblo se reunió para escuchar la lectura del libro de la Ley y, practicando el ayuno, se dispuso a la confesión de fe y a la adoración, con el fin de renovar la alianza con Dios Ne 9,1-3).

Del mismo modo, nuestras parroquias, familias y comunidades religiosas están llamados a realizar en Cuaresma un camino compartido, en el que la escucha de la Palabra de Dios y el clamor de los pobres y de la tierra, se convierta en forma de vida común, y el ayuno sostenga un arrepentimiento real.

Queridos hermanos, pidamos la gracia de vivir una Cuaresma que haga más atento nuestro oído a Dios y a los más necesitados. Pidamos la fuerza de un ayuno que alcance también a la lengua, para que disminuyan las palabras que hieren y crezca el espacio para la voz de los demás.

Los bendigo de corazón a todos ustedes, y a su camino cuaresmal.

Vaticano, 5 de febrero de 2026, Santa Águeda, virgen y mártir.
Versión reducida

                                                                                                                LEÓN XIV PP